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BOLETÍN # 2


El medio cambiante: factor organizacional en la transición hacia la educación a distancia
Aplicaciones educativas de la Web 2.0
Educación convencional vs educación en línea. Las diferencias
El estudiante a distancia
Adaptación de textos para cursos educativos


Con esta entrega, la sección de Contextos da cabida a las diversas perspectivas que existen sobre los fundamentos y métodos de la educación a distancia, para juntos construir un foro de debate y coincidencia. Los invitamos a participar con nosotros en este intercambio de ideas.

Contextos

Educación convencional vs educación en línea. Las diferencias

  • Ambas se sustentan en los estudiantes, el docente, la administración educativa y los materiales de enseñanza
  • En la educación tradicional el programa educativo ha sido creado y está centrado en la experiencia del docente; en la modalidad a distancia lo está en el estudiante y la atención personalizada que éste recibe

Guillermo Roquet García
guillermo_roquet@cuaed.unam.mx

 “El estudio a distancia puede ser el futuro del estudio presencial”
Rolf Arnold

AAunque la educación a distancia tiene una historia de más de cien años, es hasta el surgimiento de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) que tiene un nuevo impulso y la posibilidad de ofrecer más oportunidades educativas para aquellas personas que tienen necesidad de superarse profesionalmente. Con la aplicación de las TIC en educación surgen formas y modelos educativos novedosos.

Debido a que no se tiene la información adecuada o suficiente sobre lo que caracteriza a la educación a distancia en línea (1) (e-learning), y ya que invariablemente se parte de la comparación que puede hacerse con la educación convencional o presencial, es importante analizar las diferencias para establecer las conveniencias y los momentos indicados de su utilización.

Existe la falsa creencia de que los programas educativos (asignaturas y cursos en general) que se diseñan para ser impartidos en la educación convencional o presencial pueden ser transferidos con cierta facilidad a la modalidad a distancia, y que sólo basta hacer algunos ajustes.

Cuando surge alguna innovación educativa, trátese de recursos educativos, dinámicas grupales, materiales didácticos, procedimientos de evaluación o sistemas novedosos de educación, aparecen las comparaciones y trata de establecerse cuál es el mejor. En este caso, no se pretende decir que una opción es mejor que la otra; el único propósito es hacer algunas diferenciaciones.

Cada modalidad educativa –cara a cara o a distancia en línea– tiene aplicaciones específicas, así como algunos aspectos en que coinciden. En ambas el objetivo es la formación de individuos con necesidades educativas, y ambas son estrategias de educación con aplicaciones concretas. Las dos se sustentan en los estudiantes, el docente, la administración educativa y los materiales de enseñanza; sin embargo, pueden encontrarse evidentes diferencias entre una y otra.

Diseño instruccional

El diseño instruccional en la educación presencial muchas veces no está claramente establecido o documentado como programa educativo; está dirigido a un grupo homogéneo de estudiantes. En el caso de la educación a distancia es absolutamente indispensable que este diseño esté bien explicitado, pues la modalidad no permite las improvisaciones o indefiniciones.

En la educación tradicional el programa educativo ha sido creado y está centrado en la experiencia del docente que imparte la asignatura (enfoque endocéntrico (2) ), pues todo lo plasmado gira en torno a cómo ha de efectuar la enseñanza (objetivos de aprendizaje, materiales de apoyo, dinámicas grupales, evaluación del aprendizaje, etcétera). Posiblemente estos programas presenciales no estén estructurados al detalle, pero esta deficiencia puede ser subsanada por el profesor quien se encargará de ajustarlos a las circunstancias que se presentan con los alumnos, al calendario escolar y a sus intereses.

La elaboración del programa si bien es laboriosa no lo es más que en el caso de la educación a distancia. En la presencialidad la operación de este programa es un tanto más flexible para el docente, pues puede modificarlo o improvisar sobre la marcha, si algo no está bien definido. De esta manera los estudiantes deben transitar rígidamente como conjunto homogéneo en el proceso educativo.

A diferencia de la modalidad presencial, en la educación a distancia el programa se concentra más en el estudiante y la atención que recibe es personalizada (enfoque paidocéntrico (3) ): objetivos y actividades de aprendizaje, materiales didácticos, formas diferenciadas de evaluación, uso de medios de comunicación personalizada (correo-e y teléfono) o grupal (chat, foro de discusión, lista de distribución, audio-conferencia o video-conferencia), entre otros. En esta modalidad el programa educativo tiene que estar lo más estructurado posible, pues al alumno no le deben quedar dudas acerca de ninguna de las acciones que ha de realizar para alcanzar los objetivos de aprendizaje.

En este caso, el diseño del programa educativo y su operación son laboriosos y demandan la participación de un grupo interdisciplinario, y aunque aparentemente está estructurado de manera más rígida, deben preverse todas las posibilidades del proceso de enseñanza-aprendizaje para que sea fácilmente actualizado una vez que ha concluido.

Para el estudiante a distancia, el modelo es flexible porque cada quien puede avanzar por rutas diferentes del conocimiento, de acuerdo con intereses propios y el tiempo disponible para estudiar, de esta manera tiene mucha más libertad y autonomía sobre lo que desea aprender.

En la situación tradicional el docente trabaja casi en total soledad, pues de esta manera planea, diseña y desarrolla los recursos educativos para impartir la enseñanza: programa educativo, elaboración de experiencias de aprendizaje teóricas o prácticas, técnicas didácticas para el manejo de grupo y elaboración de exámenes, entre otros.

En la modalidad a distancia, el docente, asesor o tutor (4) , labora junto con un grupo multidisciplinario de expertos que puede intervenir en todo momento para hacer que la modalidad funcione adecuadamente. Estos especialistas son: diseñador instruccional o experto en didáctica (pedagogo o psicólogo educativo), expertos en contenido (profesionales de la disciplina), diseñador gráfico, diseñador de interfaz, técnico en sistemas y coordinador académico (que supervisa y monitorea el proceso educativo).

En la presencialidad se parte del falso principio de que la totalidad de los alumnos aprende simultáneamente en el aula, sin embargo, se ha demostrado que cada estudiante tiene su propio ritmo de estudio y comprensión. En contraparte, en la educación en línea cada estudiante avanza de acuerdo con su velocidad de asimilación y construcción de los conocimientos, del grado de motivación por el estudio y tiempo que puede asignarle

Otra de las variantes entre la enseñanza presencial y la educación en línea (5) es que el uso de la información en la educación convencional está acotada o limitada a los conocimientos del docente. Si el profesor se ausenta del salón de clases por alguna causa, los estudiantes se ven afectados en el avance de los conocimientos. Otra fuente de información es el libro de texto que se emplea en la asignatura; sin embargo, éstos por lo general no han sido escritos de manera didáctica y tampoco están del todo apegados al programa de estudio de la asignatura.

En el segundo caso, el estudiante ya no depende del profesor como fuente principal de conocimiento, la información es mucho más amplia, pues va más allá del contexto local escolar; cada estudiante puede acceder a múltiples fuentes de información electrónica (artículos especializados, revistas electrónicas de especialidad, bibliotecas digitales y software) no sólo en el idioma nativo del estudiante.

Los materiales educativos del sistema presencial, por lo general, carecen de diseño didáctico, por tanto, únicamente son recursos de apoyo creados, en su mayoría, por cada profesor. Son pocos los docentes que cuentan con verdaderos materiales que presentan una estructura didáctica. Estos materiales logran el propósito educativo gracias a la experiencia y el conocimiento del docente que los explica. En la enseñanza virtual los materiales didácticos son absolutamente indispensables, pues en cierta forma sustituyen al docente en sus exposiciones, por lo tanto, deben estar elaborados para obtener por sí mismos el efecto esperado: el aprendizaje.

A diferencia de la educación presencial en que las actividades para enseñar y aprender se basan principalmente en el estilo personal del docente; en la distancia, las actividades están pensadas en el estudiante, pero a veces también en los diversos estilos de aprendizaje de los discentes. Es por esto que se diseñan diversas actividades para que el estudiante escoja la que más se adecue a su característica.

De cómo se evalúa en la educación convencional, debe señalarse que se basa primordialmente en la aplicación de exámenes objetivos departamentales (opción múltiple, falso-verdadero, y jerarquización, entre otros). En menores ocasiones se consideran las participaciones y los trabajos de investigación. Es decir, lo que se evalúa principalmente es la capacidad de memorización que tienen los estudiantes. En la modalidad a distancia, la evaluación está determinada por varias estrategias que le permiten a cada estudiante comprobar su grado de avance, pues se aplican autoevaluaciones, coevaluaciones, heteroevaluaciones y la clásica evaluación del docente (6) . En esta modalidad la evaluación está más enfocada a aplicar el conocimiento y la solución de problemas en el desempeño profesional.

Otra de las diferencias entre las dos modalidades es la interacción social, ya que en la presencialidad, el intercambio de ideas y experiencias es cara a cara. La interacción didáctica suele darse mucho más como una comunicación vertical, es decir, de docente a estudiante y en menor medida entre alumnos. En cambio, en la distancia la relación se da a través de medios de comunicación en espacios virtuales sincrónicos o asincrónicos, como el correo-e, el foro de discusión, la lista de distribución, el chat, el teléfono, audio y video conferencias. La interactividad es mucho mayor a la distancia, pues cada estudiante debe apropiarse de los conocimientos a partir de los contenidos que se le proporcionan, de los materiales didácticos y de los programas de cómputo, entre otros.

El docente

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Otro de los temas a analizar es el del docente, ya que quien es expositor de aula debe poseer ciertas habilidades como la comunicación oral, el manejo de técnicas grupales, uso de apoyos educativos y la aplicación de exámenes de papel y lápiz. En contraposición, el docente a distancia debe poseer otras habilidades como comunicación escrita, manejo de medios de información y  comunicación, dominio en el uso de programas de cómputo y utilización de materiales didácticos autosuficientes.

El docente presencial tiene un mejor control grupal de sus estudiantes, pues establece los momentos exactos en que habrán de ocurrir las experiencias educativas. Puede captar en el momento del proceso las reacciones y de esta manera modificar, ampliar o profundizar sobre el tema de estudio. Por su parte, el docente a distancia está supeditado a los avances diferenciados de sus estudiantes, ya que debe esperar a que cada uno de ellos cubra los objetivos de aprendizaje. Esto que pareciera una desventaja en realidad significa un control absoluto de la situación individual, pues sabe con certeza cuáles son las fortalezas y debilidades de cada estudiante en su aprendizaje.

Un aspecto a analizar es que el docente –en la modalidad tradicional– realiza básicamente funciones expositivas; Es en gran medida la principal fuente de conocimientos y por tanto lo más importante para su función es exponer y explicar presencialmente los contenidos temáticos del programa educativo. Mientras, la principal función del docente a distancia es la de facilitador, orientador, consejero, acompañante y supervisor del estudiante y de las actividades que cada uno ha de realizar, a partir de las instrucciones que están dadas anticipadamente en la guía de estudio y/o sitio Web. Asimismo, ha de atender las dudas e inquietudes que se tengan sobre los temas de interés en su formación.

 El alumno

Algunos estudios han encontrado claras diferencias entre los alumnos de ambas modalidades educativas (Suárez y Anaya (7)). Por ejemplo, en la educación convencional el estudiante es un tanto receptivo, pasivo y dependiente; por el contrario, el distante es autónomo, autogestivo, pragmático, activo e independiente.

En la presencialidad aparentemente los estudiantes sienten mayor seguridad del proceso educativo por encontrarse físicamente agrupados, sin embargo, hay quienes son tímidos e inseguros y no participan en la clase. El estudiante en línea muchas veces tiene la sensación de estar completamente solo en medio del proceso educativo, en cambio, al de naturaleza introvertida, se le facilita un poco o mucho más la comunicación.

La educación cara a cara atiende principalmente a una población numerosa de jóvenes claramente identificada en una región o zona geográfica, por lo tanto, la atención es más grupal e impersonal. A la educación en línea no le preocupa saber si sus estudiantes son de zonas cercanas o remotas, lo mismo si se trata de una población relativamente concentrada o totalmente dispersa en un mismo estado, país(es) o continente(s).

Para los alumnos tradicionales, por lo general, su actividad educativa transita casi en forma de inercia, sin plena conciencia de la importancia y de la posible aplicación de los conocimientos a situaciones concretas en el futuro desempeño de la vida profesional. En cambio, los estudiantes a distancia saben de la importancia de los objetivos de aprendizaje, de los contenidos y de la aplicación de los conocimientos a situaciones concretas de la vida.

Los materiales didácticos

En la presencialidad los materiales didácticos son casi inexistentes, pues en su mayoría son sólo de apoyo a la educación (libros sin diseño didáctico, artículos de libros escritos para fines no educativos, antologías de temas relacionados con el programa educativo pero sin tratamiento didáctico, etcétera). En la modalidad a distancia, son elemento básico e indispensable, pues sustentan los conocimientos impartidos o explicados por el docente presencial. Entre los materiales con que se cuenta están antologías didácticas, sitios Web, guías de estudio y software educativo. La redacción de estos materiales, por lo general, promueve la reflexión, discusión, solución de problemas, el pensamiento crítico y creativo.

La comunicación

En este aspecto hay también una gran diferencia entre estas modalidades educativas, ya que en la situación presencial solo es posible la comunicación si coinciden el docente y sus alumnos en tiempo y lugar. En la educación a distancia puede ocurrir en cualquier hora del día en forma sincrónica o en tiempo diferido, aunque hay que aclarar que la comunicación entre el docente y el estudiante es frecuente.

Otras diferencias se dan en los siguientes aspectos: La comunicación verbal y no verbal en la presencialidad es “cara a cara”, pues al docente principalmente le basta su voz para entrar en comunicación en forma simultánea con todos los alumnos. Es interpersonal y directa; el contacto es con muchas personas, es instantánea y la retroinformación es inmediata. Las dudas son despejadas en el instante y hay rápida respuesta a cualquier inquietud. En la distancia la comunicación verbal y no verbal tiene que realizarse forzosamente con el auxilio de los medios de comunicación sincrónica (teléfono, videoconferencia o chat) o en mayor medida por la comunicación escrita, usando medios de comunicación asincrónicos (correo-e, foro de discusión y lista de distribución).

En un salón la comunicación siempre es simultánea (sincrónica). En la forma distante generalmente es diferida (asincrónica), sin embargo, también puede ser simultánea, dependiendo del medio de comunicación que se emplee.

La organización institucional

El último aspecto a analizar, es el que se refiere a la parte que financia, oficializa y certifica el proceso educativo. Así, escuelas, colegios o universidades son visualizados por cualquier persona como entidades físicas a las que se acude para adquirir la formación educativa; sin embargo, con la creación de recursos de información y comunicación, la educación ya no es un asunto en el que deba acudirse a un lugar físico. Esto ha determinado que organismos o instituciones no educativas incursionen en la modalidad en línea, surgiendo de esta manera “escuelas virtuales” de dudosa calidad.

En el sistema convencional para que ocurra el proceso educativo es indispensable estar in situ; en cambio en línea no es así, no importa si no coinciden físicamente en tiempo, el docente, el estudiante y la escuela. Para que estos tres componentes puedan funcionar correctamente es necesario además contar con muchos insumos y personal administrativo especializado. En la enseñanza a distancia puede prescindirse en gran medida de los edificios, los insumos y del personal de mantenimiento, aunque son necesarios equipos de cómputo, software y conexión a Internet.

En cuanto a costos, se han hecho algunos comparativos y en varias investigaciones se ha encontrado que la educación tradicional es más costosa que la de a distancia, sólo hay que analizar que en la presencial se requiere de una gran cantidad de recursos humanos y gastos de mantenimiento. En contraparte, la educación distante no requiere tanto de ésto, pues los estudiantes corren en gran medida con los gastos de los equipos de cómputo, sin embargo, cabe destacar que entre una y otra modalidad los costos también varían dependiendo de las tecnologías de información y comunicación que se utilicen. Los reportes de algunos estudios comparativos que se han hecho establecen que la educación a distancia es menos costosa (8) .

La educación presencial no tiene problemas para reconocer la aprobación, acreditación y certificación de sus estudiantes, mientras la educación a distancia en cambio aún presenta algunos problemas de reconocimiento entre ellos, pues algunas instituciones para acreditar y certificar, aún exigen su presencia para aplicarles los tradicionales exámenes de papel y lápiz.

En la actualidad existen instituciones educativas de diversa índole: las hay totalmente tradicionales o totalmente a distancia, pero también hay híbridas o mixtas, es decir, con la modalidad presencial y la de a distancia, sin embargo, algo incuestionable es que las tecnologías de información y comunicación de Internet influyen poderosamente en cualquiera de las modalidades educativas. Por otro lado, las instituciones educativas tradicionales se benefician también con las ventajas de las nuevas tecnologías.

La mayoría de las instituciones educativas tradicionales ya no tienen la capacidad suficiente para continuar creciendo físicamente y atender la demanda de estudios de actualización y educación permanente o continua. El constante aumento de los conocimientos en casi cualquier carrera profesional, hace que los egresados tarde o temprano vuelvan a tener necesidades educativas, que sólo es posible satisfacer mediante estrategias novedosas como la educación en línea que permite ampliar las oportunidades educativas en el transcurso de la vida, principalmente a quienes no les es posible acudir a los centros de estudio.

La educación a distancia de nivel superior cada día se interesa más en interinstitucionalizar e internacionalizar su oferta educativa, por lo que establece convenios de intercambio de docentes y contrata los servicios de profesores de diversas latitudes, lo que da origen a universidades virtuales con docentes internacionales. De la misma manera se conforman grupos virtuales de estudiantes de diversos países y culturas que configuran nuevas formas de movilidad e intercambio estudiantil y trabajo colaborativo profesional.

Aunque la educación distante puede ser una gran oportunidad para muchos países en vías de desarrollo, no hay que llegar a verla como opuesta a la educación convencional. Tampoco debemos quedarnos con la idea de que habrá de elegirse una u otra modalidad, por el contrario, las tecnologías de la información y la comunicación permiten que coexistan, que ambas se beneficien y complementen.

Referencias

(1) La educación a distancia presenta diversas submodalidades, una de ellas es la educación en línea, para conocer una breve descripción de éstas se recomienda: Antecedentes históricos de la Educación a distancia de Guillermo Roquet García (2006) 13 p.

(2) Fernández R, M. (2002) La diferencia entre la enseñanza presencial y la enseñanza a distancia. pp. 5-6

(3) Íbidem

(4) En México y concretamente en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), se le denomina Asesor al docente que se desempeña en el Sistema Universidad Abierta, es el experto en la asignatura; en algunos casos también se designa con este término al docente de esta misma institución educativa que se desempeña en la educación a distancia. Por lo que se refiere al Tutor, es el término que en el ámbito mundial se aplica al docente que se desempeña en la modalidad educativa a distancia, en otros casos es el experto en psicopedagogía que acompaña al alumno orientándolo en todos los aspectos NO relacionados con el contenido disciplinario.

(5) Este es otro concepto que se utiliza con frecuencia como sinónimo de la educación en línea (e-learning)

(6) No es propósito de este documento describir en este momento cada una de estas formas de evaluación educativa.

(8) García Aretio, L. (2001) La educación a distancia. De la teoría a la práctica p. 84 y en Aprendizaje abierto y a distancia. Consideraciones sobre las tendencias, políticas y estrategias. UNESCO 2003  pp. 87-101

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