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BOLETÍN # 34
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Las telecomunicaciones, venas de la sociedad de la informaciónBruno Sánchez Quiroga La idea de que las personas cuenten con instrucción para toda la vida suena importante, por ejemplo, en la educación para adultos alguna vez se pensó en validar los conocimientos adquiridos a partir de los oficios que cada una de ellas desarrollaba como parte de sus labores cotidianas, así albañiles, carpinteros, choferes, cocineros tenían la posibilidad de certificar los conocimientos que les proveían sus actividades laborales, como medir, pesar, resolver problemas, seguir un instructivo, leer, escribir, entre otras. Lo interesante de la propuesta fue tratar de incorporar dichas destrezas al currículo formal junto con las materias habituales de alfabetización. Por otra parte, lo complicado y el principal obstáculo de la propuesta se centró en cómo evaluarlas, ya que la mayoría de los adultos no las asimilaba como contenidos didácticos y las instancias oficiales no las reconocían como capacidades suficientes para certificar. Sin embargo, quedó una pregunta, ¿no sería esa una educación certera, clara, usable, cuantificable y tangible para la vida? Otra pregunta esencial es: ¿Qué debemos entender por el aprendizaje para toda la vida?, de acuerdo con algunos organismos internacionales como la UNESCO o el Banco Mundial, así como diversas universidades coinciden en que es necesaria la formación y capacitación permanente de las personas durante todo el ciclo vital, desde el nacimiento hasta la muerte. Asimismo, mencionan un elemento que la define, su naturaleza inclusiva y participativa basada en un modelo incluyente de educación y aprendizaje, en el cual tienen cabida niños, jóvenes y adultos, tanto aprendiendo como enseñando. De esa forma los actores sociales tienen un papel que cumplir en el desarrollo y el cambio educativo junto con gobiernos, sociedad civil y sector privado. En el caso de la educación superior, la Educación Continua se ha presentado como la posibilidad de lograr una formación para la vida basada en la actualización de conocimientos en todas las áreas. Básicamente, busca actualizar los conocimientos previamente adquiridos al cursar alguna disciplina. Por ello, con la idea de fortalecer la enseñanza continua, la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), la UNAM y la Asociación Mexicana de Educación Continua y a Distancia (AMECyD) realizaron el Congreso Internacional de Educación para Toda la Vida. Durante los trabajos efectuados en el congreso, la presidenta de la Red de Educación Continua de Latinoamérica y Europa (RECLA), Ana Rosa Albina Velazco Lozada, quien además es directora del Centro de Educación Continua de la Pontificia Universidad Católica del Perú, abordó el tema desde la perspectiva de vincular los modelos de educación continua y su aportación a la educación para toda la vida. Al participar en la mesa magistral Modelos de Educación Continua y su Aportación a la Educación para Toda la Vida, dijo que la estructura del nuevo sistema educativo debe comprender el aprendizaje formal (escuelas, instituciones de capacitación, universidades); el aprendizaje no formal, capacitación en el centro de trabajo y el aprendizaje informal habilidades trasmitidas en la familia y la comunidad.
Además, argumentó, debe contemplar como característica sustancial el autoaprendizaje: “Se podrá comprender que en cada etapa de la vida y en cada puesto de trabajo solamente se puede enseñar a aprender para el auto aprendizaje, pues de lo contrario no habría posibilidad de erigir estructuras administrativas fijas ni establecimientos educativos tan flexibles y versátiles como demanda la realidad”. La auto-educación nos ha permitido mejorar no solo el ámbito educativo sino el personal. Ana Rosa Albina mencionó que debe entenderse como educación continua al proceso de aprendizaje que va a ser a lo largo de toda la vida y que es diferente a la educación permanente ya que no solamente se presenta en instituciones universitarias. Señaló también que debe ser abierta no de élite y no sólo destinada a estudiantes de bachillerato o universitarios, debe integrar a toda la sociedad. En cuanto a su estructura, comentó que deben ser unidades académicas las que pongan en práctica la modalidad aplicando la tecnología de última generación para hacerla competitiva, al respecto enfatizó que la formación es una de las primeras líneas de la educación continua, sin embargo la investigación no debe olvidarse. De igual forma, destacó el papel de la responsabilidad social: “El desarrollo laboral siempre debe estar a la medida de las necesidades de los usuarios”, comentó que en las etapas de la educación continua en un principio la consigna era solamente ofertarla para los alumnos egresados, actualmente ya no es así: “Se entiende para cualquier etapa de la vida, en Perú tenemos programas que empiezan desde los tres años”, con ello se busca que desde niños se integren a su comunidad, pero también tenemos posgrados. Al referirse a los modelos dijo: “Hay que tener en cuenta que cuando se usa un modelo de educación continua es indispensable tener un sistema de gestión. En nuestro caso se refiere a uno integral en el cual se ha adaptado a las necesidades de las universidades. No obstante debe cumplir con ciertos elementos como: alumnos, docentes, aspectos administrativos, presupuesto y sobre todo tener un diagnóstico permanente que permita tener una evaluación de los agentes tanto como de los resultados. Durante su exposición, Ana Rosa Albina habló de otros modelos de educación continua, los cuales contemplan elementos como una revisión y evaluación permanente de los resultados que deben ser integrales, otros incluyen como base una gestión académica, algunos otros sólo ofertan educación continua a determinado grupo, por ejemplo a profesionales o no profesionales.
Asimismo, mencionó que existen diversas instituciones involucradas en la modalidad ya sean públicas, privadas o mixtas, por medio de las cuales puede participar cualquier persona, otros de distinguen por el tipo de materia, puede ser abierta o cerrada o bien mixta, en ese sentido aclaró que abierta es cuando se aplican todas las tareas del conocimiento; cerrada, cuando solamente es por especialidad y mixta que sin ningún problema puede participar cualquier persona. Por último señaló que la gestión incluye las instalaciones físicas, docentes, y la cuestión administrativa, es decir, el soporte tecnológico, finalmente dijo que en cuanto a los resultados debemos evaluar todo lo que es tangible e intangible, señalando que lo tangible se refiere a los recursos económicos, mientras que lo intangible a un proyecto que interesa continuarlo. Destacó que los modelos de gestión deben ser dinámicos y flexibles al cambio, así como incluir a todo público, contener un sistema integral de educación continua y reforzar la información, además de las líneas de responsabilidad, promoción, cultural y de servicios: “En el caso de Lima, queremos entrar a todos los niveles desde los niños basados en un programa cultural como parte de la educación continua”, agregó: “Nuestro servicio es al ser humano, siempre de manera integral buscando su formación plena para que alcancen su máxima felicidad”, concluyó.
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