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BOLETÍN # 35
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Las telecomunicaciones, venas de la sociedad de la informaciónBruno Sánchez Quiroga Recientemente en diversos estudios se han realizado comparaciones entre México y otros países en temas como cuántos libros lee un ciudadano al año y cuáles son los niveles de bienestar de la sociedad, entre otros. Cabe señalar, que en casi todos los resultados, por no decir todos, existe una gran brecha principalmente con los países desarrollados, lo anterior puede entenderse como resultado de problemas factoriales y no solamente parcializados, por lo cual a veces no son del todo acertados.
No obstante, quizá la educación a distancia practicada en el país no se encuentra tan alejada de aquellas naciones en términos tecnológicos, materiales y metodologías. Pero pareciera ser que existen temas aún poco desarrollados o bien que han quedado de lado; esto se debe en parte a la imperante necesidad de resolver problemas arrastrados incluso desde el siglo pasado, como la cobertura; uno de esos temas pendientes es el concerniente a los aspectos sociales, ecológicos y humanísticos. Actualmente el país no puede dejar de estudiar temas como la violencia y sus efectos en los ciudadanos o los problemas en las ciudades por falta de agua y el desempleo, por citar algunos, en ese sentido una vez más parece que Europa y España, en particular, caminan más allá al utilizar el potencial de la educación virtual para resolver problemas políticamente incorrectos, pero de gran impacto social. Como invitada a participar en la Jornada Anual del Sistema Universidad Abierta y Educación a Distancia (SUAyED) 2011, vía videoconferencia desde la Universitat Oberta de Cataluña, Carme Anguera habló acerca del Campus por la Paz, al cual pertenece. Señaló que tiene por característica no regirse ni por las leyes educativas ni por el mercado: “Nos basamos en las necesidades sociales”, y agregó que la forma de realizar acciones es por medio de la solución de problemas cotidianos de la vida real, que –en muchos casos– corresponden a desastres naturales, pobreza, conflictos armados y sociales, degradación del medio ambiente, derechos humanos. Además, dijo, poder actuar contra todas estas injusticias es posible con la formación a distancia, poniendo a disposición de las personas el conocimiento, así como los aspectos técnicos para solventar esos problemas. Mencionó que la creación del departamento tuvo como objetivo realizar cursos donde se necesitan, enfatizó que la palabra cooperar es importante en el ámbito de la educación a distancia. Destacó que la experiencia de poner en práctica diversos proyectos les ha permito descubrir que los problemas no sólo se resuelven dialogando y actuando sobre el terreno: “Tenemos que darle la importancia a la educación como factor clave en aquellas situaciones extremas en las que únicamente puede actuarse como emergencia o ayuda humanitaria, incluso con mediaciones pero educando y transmitiendo conocimiento, y sobre todo haciendo que ese conocimiento llegue al máximo de gente posible”. Carme Anguera destacó que los objetivos de los trabajos realizados son contribuir a los procesos de paz en todas sus variaciones: “También queremos ejercer una formación que permita a las entidades y a los individuos tener la autonomía suficiente para salir adelante”. Explicó que otro de los objetivos del departamento es defender los derechos humanos sin violencia en ningún caso, facilitar la alfabetización y el acceso al conocimiento al máximo de personas posibles y promover el uso de las tecnologías de la información y la comunicación en el ámbito de la cooperación”. Agregó que, en ese sentido, promueven un grupo de trabajo sobre e-learning basado en la cooperación entre las distintas entidades con las que trabaja la Universidad, y señaló que buscan mejorar las condiciones de vida de las personas a través de la educación. Para lograrlo, se trabaja en distintos ámbitos de formación, como: Derechos Humanos, Conflictología, Sustentabilidad, Cooperación Internacional y la Educación para la Paz. Recordó a la audiencia que el Campus por la Paz es un departamento independiente dentro de la universidad y funciona con donaciones particulares de empresas o de los estudiantes y por voluntarios que forman consultores y profesores que realizan tareas de formación además de ser algunos de ellos desarrolladores de materiales. Destacó que este año se ha creado la Escuela de Cooperación, la cual une todos los programas similares que ha puesto en marcha la UOC: “Dentro de la escuela tenemos distintos tipos de programas máster, especializaciones en derecho internacional, conflictología, todas matriculadas”, principalmente se ofertan a todo el público. Asimismo, hay programas que son propios del Campus por la Paz que por su naturaleza deben existir y deben llegar a toda la sociedad por ejemplo la explotación sexual infantil, tema que no se puede dejar de lado en la UOC. Por otro lado, Carme Anguera mencionó que existen programas que se realizan conjuntamente con otras entidades como las que se dedican al desarme: “Nos buscan para lanzar un curso en línea sobre esta temática”, comentó que empieza en marzo y su objetivo es concientizar no solamente a las instituciones sino a las personas y los gobiernos para que dejen de invertir dinero en la fabricación de armas y lo inviertan más en la educación, alimentación, dijo que el curso no busca matrícula, se intenta solventar un problema real. Al continuar su exposición señaló que hay un tercer tipo de colaboración que realizan, el trabajo con ONG, el cual busca desarrollar los programas de formación que usualmente ponen en práctica usando métodos tradicionales como el presencial y no tienen las herramientas para hacerlo de manera nacional sin desplazamientos, por ello se acercan a nosotros para que les dejemos nuestro espacio virtual y también formemos a sus profesores en la modalidad de campus virtual: “Nosotros valoramos y examinamos el programa que tienen y lo transformamos en material viable en la modalidad a distancia”. Como un ejemplo más expuso el proyecto Escuela Virtual de Cooperación, el cual es un repositorio que busca recopilar información y ser un catálogo de cursos para que toda persona pueda formarse sin tomar cursos reglados. Entre los temas destacan materiales como la enseñanza de cultivar en tierras áridas, cómo enseñar a parir por ejemplo en África o cómo alimentar con leche materna, entre otros cursos más formales. Destacó que el uso no es exclusivo de la UOC: “Hacemos partícipes a todas las entidades con las que trabajamos como: la FAO, Cruz Roja, para sumar y hacer crecer el proyecto. De igual forma tenemos un programa de alfabetización digital y transferencia de metodología e-learning con la universidad de Marruecos, los objetivos fueron formar al personal docente en el diseño de programas de formación en línea así como a la población civil: “En este caso necesitaban del apoyo de una universidad con experiencia para empoderar las herramientas de la formación virtual”. De igual forma se puso en marcha un programa con el municipio de Cuautitlán Izcalli, México, (más información en http://campusporlapaz.uoc.edu), sobre convivencia y desarrollo de la vida municipal en el cual se buscó detectar y evaluar conflictos de la localidad, al respecto dijo que se realizó en tres ediciones y se intentó buscar soluciones por medio de la acción local en respuesta a los problemas sociales y humanitarios, señaló que la respuesta fue buena. Finalmente, mencionó un ejemplo más de cooperación y de formación integral como aprender a convivir, tres instituciones se sumaron al Programa, el Ayuntamiento de Barcelona, la Caixa, y la UOC, destacó que el proyecto buscaba hacer un curso basado en las TIC como herramientas de educación e integración social ya que había mucha drogadicción en el barrio y se necesitaban herramientas para encontrar vivienda y trabajo en la localidad, se realizó durante tres años con sesiones semipresenciales, ya que nos dimos cuenta que se necesita de más presencia en el lugar. Sin duda en el país hay un sinfín de problemas que han pasado por alto incluso a los ojos del sector educativo, algunos de ellos podrían abordarse y tratar de resolverse con apoyo de la educación a distancia, tal y como España lo empezó a hacer, lo complicado es tomar la decisión de hacerlo, pero conocer experiencias ayuda.
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